lunes, julio 23, 2007, Publicado por Carlos Killian a las 2:12 p. m.


FUIMOS
PARALELAS UNIDAS POR EL DESEO
DE SER EN LO IMPOSIBLE.
LAS OLAS DE TU PELO,
LAS CRINES DE CIEN CABALLOS ÁRABES
CARROUSEL DE CADERAS FIRMES
CUYA SORTIJA NOS PREMIA A
DARSE UNA VUELTA POR TU OMBLIGO.

LA VELA SE APAGÓ
Y LA NOCHE SE QUEDÓ SIN OJOS
Y FUI UN CIEGO RONDANDO TUS ESQUINAS
Y BESÉ TUS OJOS Y MI BESO
SE ENREDÓ CON UNA LÁGRIMA
QUE RODÓ POR TU CUELLO
PARA MORIR COLUMPIANDO EN TUS PEZONES.

Y YO FUÍ UN NIÑO
JUGANDO EN TU RAYUELA
TRATANDO DE ALCANZAR TU CIELO.

KILLIAN